Leyendas de Pasión (1994)
El coronel William Ludlow (Anthony Hopkins) tras ser abandonado por su esposa decide retirarse del ejército y trasladarse a vivir junto a sus tres hijos a un gran rancho de Montana, dispuesto a mantenerse alejado del mundo. Sin embargo, las tensiones con su rebelde hijo Tristan (Brad Pitt) y entre este y el sensato Alfred (Aidam Quinn), se verán acrecentadas cuando el hermano menor, Samuel, decide que su bella prometida Susannah (Julia Ormond) se traslade al rancho a vivir con la familia, surgiendo un incipiente romance entre ella y Tristan. Poco después, el estallido de la Primera Guerra Mundial hará que Samuel, en contra de los deseos de su padre, se aliste en el ejército canadiense para combatir en Francia, por lo que Tristan decide seguir sus pasos para proteger a su hermano menor en el frente.
Leyendas de Pasión supuso la adaptación cinematográfica de la novela de Jim Harrison “Legends of the Fall”, publicada en 1979 y cuya historia llamó la atención del director Edward Zick, quien no obstante, iba a tardar más de una década en ver el proyecto materializado en la gran pantalla. A fin de garantizar el éxito en taquilla la productora se aseguró de contar con un actor consagrado como Anthony Hopkins, y sobre todo, con la presencia del sex symbol masculino de Hollywood, que por aquel entonces era una estrella emergente, Brad Pitt. La película contó además con un generoso presupuesto cercano a los 30 millones de dolares y recibió 8 nominaciones a los Oscar, aunque finalmente solo se alzó con una estatuilla, la de mejor fotografía, que recayó sobre el técnico John Toll. Además, la película no terminó de conectar con el gran público, ni de funcionar en taquilla como se esperaba.
Y lo cierto es que, analizando el film, es comprensible que este no se convirtiera en un arrollador éxito comercial. Porque se aprecia a la legua que el intento de Zick por crear un deslumbrante relato épico que combinara elementos del Western clásico, cine bélico y una historia romántica de fondo, no terminó de funcionar adecuadamente en pantalla. En primer lugar, porque los personajes, además de resultar tópicos, no están nada bien desarrollados. Principalmente el de Tristan, que parece un simple vehículo de lucimiento para el físico de Brad Pitt, cuya actuación, por cierto, deja bastante que desear. Incluso el habitualmente brillante Anthony Hopkins aparece bastante sobreactuado interpretando al torturado coronel Ludlow, un personaje que solo logra sacar el lado histriónico del actor galés. A todo ello se le une una historia narrada sin pulso, cuyas dos horas y media de metraje se hacen largas y un guión que oscila entre lo almibarado y lo pretencioso, incluyendo una subtrama de pretendida sensibilidad hacia los indios americanos, que dicho sea de paso, no aporta nada al relato.
Al menos, eso sí, hay que reconocer que las escenas bélicas están filmadas con eficiencia si bien la secuencia que muestra la muerte de Samuel en combate se antoja poco realista y transmite al espectador una sensación de forzado dramatismo, más efectista que efectivo. Como curiosidad, también muestra la participación canadiense en la I GM, un tema poco tratado en el cine de Hollywood.
En definitiva, “Leyendas de Pasión” resulta un producto fallido que no cumple ni de lejos sus ambiciosos objetivos, ya que como relato épico resulta aburrido, y como historia romántica, no logra transmitir gran cosa al espectador, conformándose con coleccionar tópicos y clichés al uso de este tipo de Films con nula capacidad para emocionar. Una película simplemente pasable, en el mejor de los casos.
Calificación: 5/10






