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Actualmente hay 20 reseñas publicadas.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Doctor Zhivago

Doctor Zhivago (1965)

El relato comienza en Rusia, a finales del S. XIX. El niño Yuri Zhivago (Omar Sharif), tras quedar huérfano, es acogido por unos familiares, trasladándose a vivir a Moscú. Años más tarde, siendo ya un joven estudiante de medicina, vivirá los sucesos de la revolución de 1905 y conocerá brevemente a la bella Lara (Julie Christie), hija de una humilde modista, sometida al designio del poderoso y corrupto abogado Komarovski (Rod Steiger), y futura esposa del lider revolucionario Pasha Antipov. Años más tarde, tras haber contraido matrimonio con Tonia (Geraldine Chaplin), el estallido de la I GM provocará que el doctor Zhivago sea enviado al frente como médico militar, reencontrándose allí con la enfermera Lara, surgiendo entre ellos un apasionado romance que se verá truncado por el inicio de la revolución bolchevique.

En el año 1957 aparecía publicada en Italia la novela El Doctor Zhivago, escrita por el poeta ruso Boris Pasternak. El relato de Pasternak, lleno de lirismo, suponía una reflexión sobre la historia de Rusia a lo largo de la primera mitad del S. XX, a la par que una crítica a los aspectos más oscuros del régimen bolchevique y a los excesos del periodo revolucionario. Naturalmente, el contenido de la novela le acarreó a su autor la censura de las autoridades soviéticas, así como la imposibilidad de publicar la novela en la URSS. Sin embargo, el éxito mundial del libro fue casi inmediato, y le valió a Pasternak para recibir el premio nobel de literatura del año 1958, premio que Pasternak, fuertemente presionado por las autoridades sovieticas, tuvo que declinar. En cualquier caso, era sólo cuestión de tiempo que la novela de Pasternak fuerra llevada al cine.

Finalmente, fue el productor Carlo Ponti quien, tras una dura puja, logró hacerse con los derechos cinematográficos del libro, e involucrar de este modo a la productora MGM para realizar el film basado en el mismo. Como Ponti estaba dispuesto a realizar una gran película que estuviera a la altura del relato literario, se aseguró de contratar al mismo equipo artístico y técnico que se había encargado de realizar 3 años antes la exitosa y oscarizada Lawrence de Arabia, empezando por su director, el británico David Lean. Este quiso repetir la experiencia, ofreciendo el papel de Zhivago a Peter O´Toole, pero al parecer el actor rechazó la propuesta dado el nivel de exigencia que Lean le había mostrado durante el rodaje de Lawrence de Arabia. Así que finalmente el papel recayó sobre el prometedor actor egipcio Omar Shariff, quien también había colaborado con Lean en su anterior film.

El rodaje de la película tuvo lugar casi íntegramente en España, construyéndose para recrear los escenarios moscovitas, un enorme decorado en el suburbio madrileño de Canillas, que incluia edificios de estética rusa, una linea de tranvia y una réplica del Kremlin. Para los escenarios exteriores se usaron localizaciones situadas en la provincia de Soria, y solo algunas de las escenas invernales fueron rodadas fuera de España, concretamente en Finlandia.

Entrando a valorar el film, lo primero que hay que reconocer es que la película sabe sintentizar la densidad narrativa de la novela, acortando determinadas partes del relato, pero sin alterar la sustancia del mismo. Un relato que, por otra parte, se apoya en las excelentes interpretaciones del elenco de actores protagonistas, empezando por un incomensurable Omar Shariff, impecable en su papel de Zhivago, muy bien respaldado por Geraldine Chaplin interpretando a su esposa y Julie Christie como la pasional Lara. Además, la película se apoya en la magnífica y sugerente banda sonora compuesta por el maestro Maurice Jarre, y que se convirtió en un auténtico éxito comercial, alcanzado las 600.000 copias vendidas durante el periodo de exhibición del film. Finalmente es digno de destacarse la esmeradísima puesta en escena de la que hace gala David Lean a la hora de recrear los escenarios y ambientes, que logran meter de lleno al espectador en la época y el ambiente que se retratan en la pantalla.

Ahora bien, bajo mi punto de vista a “Doctor Zhivago” le falta un peldaño para haber llegado a ser una auténtica obra maestra del Séptimo Arte. Y ello se debe principalmente a que, pese a haber sabido captar fielmente la esencia del relato de Pasternak, la película falla al trasladar a la pantalla el intenso lirismo de la novela, así como determinados matices que dotaban de mayor fuerza al texto literario. Entre ellos cabe citar especialmente dos: el hecho de que el guión del film ponga especial énfasis en resaltar el aspecto antibolchevique de la novela, y en segundo lugar el retrato algo desdibujado que se hace del personaje de Lara. Lo primero es algo lógico teniendo en cuenta las circunstancias políticas de la época de la Guerra Fria, pero que viene en cierta medida a deslucir la intención del autor, que era la de reivindicar la libertad del individuo frente a cualquier tipo de opresión. En cuanto al segundo aspecto, para el lector de la novela, el retrato que se hace del personaje de Lara no termina de ser satisfactorio, ya que mientras en el libro Lara aparece retratada como una mujer de fuerte temperamento y personalidad, en la película parece un personaje mucho menos decidido e incluso voluble. Y en ese sentido, quizás sea el personaje de la novela que peor encaje encuentra en la película.

En cualquier caso, ni que decir tiene que Doctor Zhivago es una de esas películas que merecen ser vistas al menos una vez. Una más que digna adaptación del relato de Pasternak y un muy interesante fresco histórico sobre el pasado reciente de Rusia. Imprescindible para los buenos aficionados al cine.

Calificación: 7,5/10

16 comentarios:

bily dijo...

Desde luego sí que está llena de frases lapidarias como las que le espeta el bueno de Zhivago al jefazo de los rojos en el tren como ¨las reglas son tuyas, el pueblo de ellos¨ (el buen doctor le reprocha que queme pueblos) o ¨vivir, nada más¨ (respuesta a la pregunta de que va a hacer tras ser librado del un pelotón de ejecución), eso sin contar la delirante escena del aguafiestas de Kinski.

http://www.youtube.com/watch?v=8g6LrHoGzRc

Von Kleist dijo...

Buenas Billy

Gracias por el comentario. Curiosamente, las frases que apuntas -si no recuerdo mal- no aparecen en el libro, aunque desde luego hay varios diálogos bastante extensos de Zhivago en los que se critica abiertamente al comunismo, en su faceta represora de la libertad individual. Y ello pese a que el personaje del Doctor comparte en gran medida el trasfondo moral de la ideología comunista, pero viene a decir algo así como Creeis seguir a Marx, pero en realidad seguís a los dictadores de turno.

Por cierto, que el personaje de Strelnikov es uno de los que no terminan de estar bien reflejados en el film, ya que en el libro era retratado de una manera mucho menos fanática ideológicamente hablando, razón por la que, tras la guerra civil, es perseguido por las autoridades. Además, se suprime un interesante encuentro, que aparece en el libro, en el que Zhivago y Strelnikov / Antipov conversan acerca de Lara. Pero en fin, cosas de las adaptaciones cinematográficas

Saludos Cordiales

lola dijo...

Hola,
Leí el libro antes de ver la película, la novela me encantó, a pesar de ser un poco extensa como toda novela rusa que se precie y esa larga lista de protagonistas, mi libro tenía un apéndice con todos los protagonistas y los distintos nombres que recibían, cosa muy de agradecer.:-)
Cuando vi la película, aparte de la belleza visual y buena interpretación y todo eso, no me terminó de convencer, demasiado escueta y efectivamente el personaje de Lara queda bastante desdibujado. Pero pasa como con la versión norteamericana de Los Hermanos Karamazov, que muchos personajes y momentos interesantes se pierden en la versión del cine, es muy difícil querer aglutinar en dos o tres horas historias tan cargadas de personajes y sobre todo de sus emociones.
Saludos, y espero que este año te sea de lo mejor.

Von Kleist dijo...

Buenas Lola

He de decir que seguí el mismo proceso que seguiste tú. Primero lei la novela y después vi la película (lo inverso suele resultar peor). Como bien dices, lo peor del film es que determinadas partes del libro quedan demasiado escuestas y esquemáticas, aunque claro, otra cosa habría requerido una pelicula de 5 horas de duración. Al menos, no puede negarse que la película respeta el espíritu de la novela, si bien se toma algunas libertades, enfatizando quizás el aspecto anticomunista (Lean era un británico imperialista, y eso debió pesar lo suyo).

Pese a ello, por la recreación de los escenarios, la interpretación de Sharif, y la BSO es uno de esos títulos que merece la pena ver y revisar. Aunque, si hay que elegir el lector siempre preferirá el libro, sin duda.

Saludos y feliz año a ti tambien.

Piruchito dijo...

Aunque no tiene nada que ver específicamente con el cine bélico, la reflexión sobre la adaptación de novelas exitosas al cine casi siempre se resuelve en una película de menor valor que el libro. Aunque yo podría señalar dos excepciones: Expreso de Medianoche (Midnight Express) y Desde el Jardín (Being There)donde ocurre lo inverso. Expreso de Medianoche es, diría yo, una novela mediocre y el film, en cambio, es muy bueno. Mientras que en el caso de la novela de Jerzy Kosinski si bien la novela es buena, la película es mucho mejor. Lo que ocurre en estos casos, inversamente que en "Doctor Zhivago", "Los hermanos Karamazov" o "Guerra y Paz" por porner algunos ejemplos, es que las novelas bien traducidas al séptimo arte son cortas, y en vez de ser mutiladas son enriquecidas (cuando hay algún buen director o guionista detrás). Pero, como en toda regla también hay excepción: "El Nombre de la Rosa", donde tanto el libro como el film son geniales.

Von Kleist dijo...

Buenas Piruchito

Tienes mucha razón en lo que comentas. Es cierto que la novela suele ser superior a sus adaptaciones, pero también hay casos en todas las direcciones (por así decirlo). Dentro del cine bélico, el mejor ejemplo es "La Cruz de Hierro", una novela semidesconocida de un autor alemán de segunda fila que es un auténtico hito del género. Tanto es así que el autor tuvo que cambiar el titulo original del libro, que era Das Geduldige Fleisch (algo así como "La carne voluntariosa) y adoptar el título del film. No sé si habrá algún otro caso similar, pero que yo sepa, es único.

En fin, que lo que cuenta, al fin y al cabo, es saber narrar las historias con eso que se llama "arte", ya sea en lenguaje escrito o audiovisual.

Saludos

Zeitzler dijo...

Interesante. En el bélico podríamos considerar motín en el defiant de Bogarde y Guinness como clásico del cine sobre una novela poco conocida.

Algo parecido pasa con Zorba el griego y La naranja mécanica más conocidas por su versión del cine que en el original.

Para mi muy personal opinión el caso más logrado de adaptación cinematográfica que SUPERA al original sería La gata en el tejado de zinc de Elizabeth Taylor donde el director logra convertir una suseción de monólogos en el original de Tenesse Williams en diálogos, rotando la cámara y creando esenarios distintos, (la lluvia en el diálogo de Newman y su padre, luego el desván de trastos viejos, etc) que le dan a la obra más dinamismo pero edulcorando el final al estilo Happy End que le quita fuerza en comparación...único punto en que la película es inferior, porque en todo lo demás supera la versión en teatro en toda la línea.

Claro que el teatro siempre suele ser más fácil de adaptar al cine que la novela. Otra película mejor que la novela sería Master and commander. Y Espartaco.

Von Kleist dijo...

Buenas Zeitzler

Sin duda, hay multitud de ejemplos -como los que mencionas- en los que una película supera al original literario. Pero curiosamente, las adaptaciones de los autores rusos como Tolstoi, Pushkin, Dotoiesvki, o en este caso el mismo Pasternak normalmente no terminan de ser redondas. Supongo que es por el tema de la densidad narrativa y la extensión de las novelas, que hacen muy dificil comprimirlas en formato cinematográfico sin que se pierdan matices importantes del libro.

Como dices, las obras teatrales son más faciles de adaptar, porque son escritas pensando en el formato escénico, y para ser representadas. Al fin y al cabo, una obra de teatro es casi como un guión cinematográfico. Aparte de La Gata sobre el tejado de Zinc yo mencionaria "Un tranvía llamado deseo" como ejemplo paradigmático.

Saludos

Batiatus dijo...

A lo mejor me influye un poco que yo no he leído la novela, pero no me parece tan anticomunista o mejor dicho, yo me esperaba mucho más y recibí mucho menos...para ser de la época de la guerra fría y de el caballero del imperio Lean, yo diría que es muy moderada. Bodrios peores he visto.

La actuación que más me gustó fue la de la enfermera, Alec Guinness me decepcionó algo, no porque esta nada mal, sino porque yo esperaba que apareciera más.

Creo que lo que pasa es que libros tan extensos y difíciles para el lector convencional (intenté meterme con el libro y no pude pasar de las primeras páginas, eso de empezar preguntando si Dios existe será muy ruso, pero a mí se me hizo pesado) no se prestan mucho para el cine, por mucho que se intente. O por muy buenas que sean tanto la novela como el director. Simplemente no es estilo cinematográfico, digo yo.

De la película para mí lo mejor son los actores, y algo también la trama. Por lo demás, he estado leyendo "Lo que vivimos" de Ayn Rand que al igual que Pasternak vivió en carne propia los inicios del comunismo y me parece que en realidad la película peca en todo caso de lo contrario del anticomunismo: no se mete en los horrores y picarescas de lo que era esa época. Me explico. Uno ve "las bicicletas son para el verano" y ve un retrato perfecto de lo que eran los horrores de la guerra civil española, uno lee a Rand y ve exactamente lo mismo, sin concesiones. Pero en la película de Lean parece haber cierta intención de saltarse todo eso por el que dirán. "No vamos a ser demasiado anticomunistas, para que no nos critiquen". Es curioso, pero esa es la impresión que me da.

Curioso, ¿No?

Von Kleist dijo...

Buenas Batiatus

Por partes. En primer lugar hay que decir que la novela de Pasternak no es totalmente anticomunista, es decir, no es un deliberado retrato en contra del movimiento político. Es más bien un relato bastante objetivo de los aspectos más oscuros del bolchevismo y la Guerra Civil rusa. En algunas partes es también un relato de tintes marcadamente antibelicistas. Pero vamos, que tampoco elude el autor mostrar las desigualdades sociales del regimen zarista (ejemplificadas en el despóstico y pervertido ricachón que abusa de su posición para solazarse con jovencitas).

Pero como decía en otro comentario, la crítica de Pasternak no va tanto en contra del comunismo como ideología (de hecho, Zhivago comparte algunos de los principios del comunismo) como de que la ideología se use para cambiar unos tiranos por otros. Y esa es la grandeza de la novela, que no termina de ser del todo bien trasvasada al film, principalmente porque este sintetiza demasiado la historia.

Saludos

Batiatus dijo...

Puede ser. El no haber leído la novela me pone en desventaja al juzgar. Pero sigo pensando que la película no se moja al mostrar las salvajadas comentidas por los bolcheviques JUNTO CON los motivos fríos y políticos que tenían para cometerlas, que es donde habría que criticar duro: porque eran cosas que muchas veces se hacían a sangre fría y sólo por motivos políticos.

Lo mismo digo que los abusos de los zaristas; se muestra la carga de los soldados de caballería contra la multitud indefensa pero no se muestra mucho de los nobles ideales (en ese momento todavía muy moderados) del pueblo, lo que quizá haría mas odiosos a los zaristas (como de hecho merecían). El ricachón no me vale como ejemplo porque no es un noble, y por tanto miembro del régimen, sino un trepa que encima termina pasandose al otro lado. ("Quién eres tú para despreciar mi azúcar")Y la única vez que se ven juntos, resulta que el futuro comunista le dice eso de "me he hecho a mí mismo" (¿En la V.O original ponen "I am a self-made man?" ¿¿¿¿En un comunista??? Me rechina mucho, como si fuera cachondeo) que vamos, hombre, no me suena mucho a retrato de caracteres...

Digamos que lo encuentro un poco chocante, como si en una película sobre la revolución francesa me hablan de todo menos de los intereses creados por los cuáles se aplico de hecho el terror, como si eso fuera tema tabú...

Pase que Pasternak no es Ayn Rand, y que El Doctor Zhivago se ecribió para otras cosas pero es que me rechinan algunas escenas.

Por cierto tengo entendido que hay una versión de Los Que Vivimos en cine pero no hay manera de conseguirla por la red.

Von Kleist dijo...

Buenas Batiatus

Como digo, entiendo que la intención de Pasternak no era la de escribir un alegato político, más bien una reflexión sobre el pasado reciente de su país, y sobre como al final, lo que se hizo con la revolución bolchevique fue sustituir unos opresores por otros. En ese aspecto me parece más una historia de desencanto, imbricada en un contexto romántico.

Por eso, no es de extrañar que el film no haga hincapíe en las atrocidades de la Guerra Civil Rusa, hubiera ido en contra del espíritu de la novela, y seguramente Lean no hubiera querido eso.

Saludos

Zeitzler dijo...

Totalmente de acuerdo; el problema es que habria ido en contra del espíritu del libro. Pero las objeciones de nuestro lanista me parecen válidas: la solución NO es pasar de puntillas sobre las salvajadas cometidas por los bolcheviques sino mostrarlas con exactamente la misma intensidad que las cometidas por los zaristas. En la película apenas vemos nada de las aldeas quemadas por los zaristas (la típica táctica de tierra quemada) y si las hubieramos visto eso le daría más fuerza al reproche de Zhivago al general rojo de que si quiere ser diferente a sus enemigos no debe quemar aldeas como ellos. Si nos hubieran hablado más de la opresión de los zaristas eso les daría derecho a criticar la de los bolcheviques con el rigor histórico que la situación demandaba, porque hubieran sido justos al mostrar tanto las crueldades de unos como las de los otros. Así nadie los hubiera podido tachar de ser especialmente parciales con los comunistas, y el espíritu de la novela no se hubiera visto traicionado. A mí también me parece que la peli es muy blandita a la hora de mostrar las crueldades de los rojos.
Un efectazo hubiera sido que capturaran a un médico secuestrado por los guerrilleros blancos (igualito que como Zhivago lo es por los rojos) y Zhivago se tomara unas copas con él en plan de "Que diablos, a tí te hicieron lo mismo que a mí".

Zeitzler dijo...

Oye Kleist, y ya que estamos en eso...¿En la versión original el marido de Lara le dice al Komarosky eso de "I am a self-made man"?

¿En un comunista?

La verdad es que eso a mí también me sonó un poco a puro cachondeo...;-)

Von Kleist dijo...

Buenas Zeitzler

Tienes razón en que quizás se podría haber ofrecido una visión más equilibrada de los desmanes cometidos por ambos bandos, pero eso hubiera desviado la atención de la historia principal, que es la de Zhivago. Recordemos que Pasternak escribe una novela trágica con trasfondo histórico y no a la inversa. En ese sentido, la Guerra Civil Rusa aparece más como un telón de fondo que como un elemento principal de la narración. Eso sí, sospecho que Pasternak era bastante crítico con el comunismo (aunque, visto con perspectiva, desde luego existían razones para serlo) de ahí que le de más "palos" a los bolcheviques.

En cuanto a la frase de "Soy un hombre hecho a mi mismo", yo la entiendo más como que se trata del típico personaje arribista, de esos que saben arrimarse al poder y sobrevivir, aun cuando cambian los gobiernos y las corrientes políticas. Desde luego no creo que se declarara comunista.

Saludos

Zeitzler dijo...

Cierto, es una novela trágica con fondo histórico y no lo contrario.

Pero se supone que el marido de Lara realmente cree en lo que dice y de hecho muere (y mata) por sus ideales exactamente con tanta dureza como valentía (por eso Zhivago le reprocha que sus principios son suyos y la aldea de ellos) a mí me parece que ese personaje es un retrato del comunista que realmente cree en lo que dice, puede ser un poco fánatico, pero en todo caso es consecuente consigo mismo.

Por eso me suena medio raro eso de que le diga a Komarosky eso de que "me he hecho a mí mismo".